Bodas de Ensueño en Jamaica

Cuando una pareja visualiza una boda en el Caribe, lo primero que evoca es un montaje en pleno paisaje de aguas azules y arenas blancas… No deja de ser cierto pero, en la isla de Jamaica, simplemente esta afirmación es una verdad a medias, porque este destino ofrece desde variedad de paisajes tan o más románticos que esta clásica pintura, hasta verdaderos profesionales que cumplen con los requerimientos de los más exigentes novios.

Se mire como se mire a través de miles de espejos que reflejen diversas tradiciones y costumbres de acuerdo a tantas culturas como convivan en la humanidad y su historia, una boda, ese rito que formaliza la unión entre dos personas, ha sido, es y será un momento que genera altas expectativas, sobre todo en el género femenino, para el cual es uno de los días más importantes de su vida.
Sin duda, una de las primeras preguntas que se hacen los prometidos para empezar a plasmar en concreto sus sueños es la de “¿dónde casarse?”. El portafolio de lugares y servicios que prometenpen hacer de esta jornada la más especial y original, es vada vez más amplio; pero, sin duda alguna, Jamaica es uno de esos lugares en el mundo idóneos para un enlace matrimonial, por tener una exitosa sinergia entre belleza geográfica, calidad de servicio y profesionales del área.

Es que Jamaica no ofrece solamente la bendición de muchos días soleados con costas azules y arenas blancas, sino diversidad de hermosos parajes donde es posible contraer matrimonio, gracias a la logística de verdaderos hacedores de sueños.

Paisajismo insuperable
No hay decoración que supere los caprichos de la naturaleza en esta isla caribeña que se levanta, en gran parte de su territorio, casi 305 metros sobre el nivel del mar. Así que todo depende de los gustos de los contrayentes para la selección del paisajismo de su preferencia para sellar su amor.

Bajo el sol fundiéndose en el mar… Ya sea a lo largo y ancho de los 11 kilómetros de playa de Negril, en la prístina área de Portland -escondite del famoso actor de los años 30, 40 y 50 Errol Flynn y lugar donde se ubica la Laguna Azul-, o Montego Bay y Treasure Beach (en la costa sur jamaicana), los escenarios que brindan estos sitios son, sin duda alguna, postales del Caribe de ensueño. Lo interesante es que no solamente la alternativa es organizar, con el apoyo de un resort, la boda a orilla de la playa, sino que hay opciones de contraer matrimonio en un velero para una íntima ceremonia o un catamarán, el cual permite incluir a un aproximado de 100 invitados más una banda de música.

La marcha nupcial de una cascada… Para quienes quieran tener como melodía de fondo el sonido de las cascadas al momento de estrechar sus lazos, sin pensarlo dos veces, tienen como opción a las famosas montañas Blue Mountains, famosas de por sí por su café. Sus bosques son ricos en flora y fauna, y sus notables jardines naturales permitirán tener un álbum fotográfico matrimonial con vistas espectaculares. Otras opciones son las cataratas del río Dunn en Ocho Rios, las cataratas Reach en Port Antonio y las cataratas YS, ubicadas en la costa sur, donde se ofrecen ceremonias muy exóticas. Pero, tal vez la opción más novedosa en lo que a montaña se refiere es el programa “Sí, acepto, a 200 metros”, que consiste en casarse en la cima de la montaña Mystic, luego de haber subido a través de la “aerosilla” del Sky Explorer, atracción que cruza por encima de los árboles de la jungla tropical de Jamaica. Luego del recorrido, se ejecuta una bella ceremonia que incluye los servicios del coordinador y el funcionario de registro, los honorarios del certificado y el permiso de boda, el ramo para la novia y la flor de ojal para el novio, servicios de fotografía y el álbum, la torta de boda de un nivel, dos botellas de champaña y decoraciones tropicales.

Entre cientos de ramos de novia naturales… En Jamaica existen 827 especies de flores registradas, así que ni el mejor de los decoradores podrá superar la ambientación que puede brindar los jardines o bosques de flores de la isla, principalmente en la privilegiada zona de Ocho Rios. ¿Cuáles son las opciones disponibles?: Coyaba River Garden o Jardín del Río Coyaba: Ubicado entre colinas, está rodeado de plantas floreadas, enredaderas, helechos, árboles, y cristalinos estanques y arroyos. Cranbrook Flower Forest o el Bosque Florido de Cranbrook: Es un jardín ubicado dentro de un parque conocido por sus áreas de picnic. Los 130 acres de la propiedad se reparten entre un vivero, cuatro céspedes con áreas de columpios infantiles y para hacer barbacoas, un área llena de particulares variedades de palma, y un jardín principal que perfectamente puede ser un sueño hecho realidad para cualquier horticultor con miles de especies repartidas por sus senderos e invernadero. Inclusive, dejando el jardín en un segundo plano, la otra atracción del lugar lo constituye la superficie del río subterráneo Little, que se ha convertido en una piscina natural. Shaw Park Gardens o los Jardines del Parque Shaw: Por su ubicación en las colinas, regala unas hermosas panorámicas de la costa de Ocho Rios, por ello, ha sido sede de celebraciones y reuniones. La propiedad de 25 acres, que incluye uno de los primeros hoteles que se construyeron en la costa norte de Jamaica, cuenta con encantadores jardines y cascadas de agua.

Con talento e imaginación de los experimentados hoteleros… Para quienes se apeguen más a lo tradicional, existen programas estructurados para la celebración de bodas que contemplan, inclusive, presupuestos más modestos y ceremonias más íntimas. Dependiendo de las inquietudes y necesidades de los contrayentes, las bodas en hoteles de Jamaica pueden contemplar el organizador, el juez, el estilista y el maquillador para la novia, el ramo de flores, el botón del novio, el pastel con su cuchillo y pala personal para el tradicional corte, el álbum de fotografías, el DVD de la boda y el de la fiesta, la decoración, la música, el banquete para invitados, bar abierto –si la boda es para dos se ofrecen cenas con gastronomía exquisita y champaña-. No faltan los detalles después de la ceremonia como un servicio de mayordomo durante la estadía, una botella de champaña, un juego de batas masajes para la pareja después de la ceremonia, una estancia para celebrar el primer aniversario o excursiones de cortesía. En este sentido, la pareja debe documentarse de las diversas opciones que pueden conseguir en toda la red de hoteles de la isla ubicadas en las seis áreas de resorts, a saber Kingston, Montego Bay, Negril, Ocho Rios, Port Antonio y South Coast. Entre las propiedades que comercializan estos programas se encuentran la cadena de cuatro unidades Couples (de hecho, son hoteles solamente para parejas), Sandals Resort; Jamaica Inn; Breezes y sus Dream Wedding Collection; Beach Houses Villas; Half Moon; Foote Prints on the Sand Hotel; Hilton Rose Hall Resort & Spa; Iberostar Grand Hotel Rose Hall; The Palmyr, a Solís Resort & Spa; Round Hill Hotel & Villas; Club Hotel RIU Negril.

La hotelería no ha olvidado a aquellos amantes comprometidos con la naturaleza y la responsabilidad social. En este sentido, es de destacar la boda ecológica de Half Moon, en la cual y, como parte de la simbología de empezar una vida juntos, los contrayentes sembrarán un árbol en las áreas verdes del hotel, aparte de que los adornos florales de la su ceremonia serán donados a un hospital local. Por su parte, para un entorno que ofrezca intimidad para dos y mucha conciencia ecológica, se recomienda las alternativas comercializadas por Great Huts Resorts, que contemplan bodas en la playa, encima de una piscina marina o en las alturas de un peñón.

Villas y spas…
De manera muy inteligente, organizadores de bodas en conjunto con dueños de villas y spa han orquestado sus servicios para que estos hermosos espacios se aprovechen para la celebración de bodas y fiestas; inclusive, las más grandes tienen habitaciones para la pernocta de los invitados. Existe una Asociación de Villas y Apartamentos de Jamaica que brinda información al respecto a través de la línea telefónica 00 – 1 – 800 – 8455276.

Las propiedades más populares por su impecable paisajismo y servicio son Hummingbird Hall, zona de exclusivo uso para Half Moon y el campo de golf de White Witch; Richmond Hill Inn, construida en el siglo XVIII; Ronden Village.

En cuanto a los spas, algunos de ellos ofrecen un programa completo para la relajación después de una ceremonia para dos, con tratamientos exclusivos con base en hierbas, frutas y plantas medicinales autóctonas.

Primordial: la asesoría
Suena totalmente lógico el temor y las dudas que pueden surgir a la hora de organizar una boda fuera de casa y saliéndose de lo común. Sin embargo, Jamaica ha sabido posicionarse como destino para bodas por la calidad de servicio y el profesionalismo que ha demostrado, y para muestra un botón: ¡tan solo el hotel Hilton ha sido el anfitrión de casi 300 bodas anuales!

La asesoría local es lo fundamental en estos casos, por ello es, desde todo punto de vista aconsejable, entrar en contacto con un organizador de bodas de la isla quien tiene los contactos y la experiencia para aconsejar y armar el sueño de los contrayentes. En el caso de los hoteles o villas con programas para bodas ya se contempla este servicio pero, quien requiera contar con detalles adicionales más allá de los mencionados paquetes o, simplemente, decidió hacer la boda fuera de estas infraestructuras, definitivamente necesita de una mano derecha local. En este sentido, compañías como Helen G Event Planning & Design (www.helengevents.com) o Marry Caribbean y su gurú en el tema Jacqueline Johnson (www.marrycaribbean.com), ofrecen un completo servicio para diagnosticar los requerimientos de la pareja, analizan las posibilidades reales que brinda el presupuesto con el cual cuentan, y son los brazos ejecutores para que todo marche sobre ruedas el gran día.

¿Qué se necesita para casarse en Jamaica?
Básicamente, el primer paso es haber solicitado una licencia de casamiento, ya sea por vía telefónica al Ministerio de Justicia al 00-1-876-9064923 o, después de haber llegado a Jamaica (la sede queda Kingston, siendo el horario de lunes a jueves de nueve de la mañana a las cinco de la tarde y los viernes hasta las cuatro de la tarde). Dicha licencia tiene un valor equivalente a 80 dólares estadounidenses.

La boda debe efectuarse, como mínimo, después de 24 horas de haber arribado a la isla.

En cuanto a la documentación requerida, debe llevarse consigo la partida de nacimiento que incluya el nombre del padre de cada uno de los contrayentes; si cualquiera de ellos es menor debe consignar el consentimiento escrito de sus padres; los divorciados deben presentar un certificado de divorcio original, mientras que los viudos una copia del certificado de defunción de su anterior pareja. De todas maneras, lo más adecuado es consultar en los consulados o embajadas de Jamaica correspondientes al país de residencia.

Solamente un oficial debidamente autorizado en la isla de Jamaica puede casar a los novios, aun cuando esté presente un segundo de confianza de la pareja que dirija la ceremonia. En este sentido, el organizador de la boda del hotel o el que se haya contratado ayudará a entrar en contacto con dicha autoridad para organizar la ceremonia. Inclusive, estas autoridades pueden brindar los testigos que la ley exige para hacer acto de presencia en la boda, para los cuales hay que pagar entre 50 y 250 dólares.

Jamaica demuestra que es un destino para bodas de todo tipo de parejas, desde las muy tradicionales o hasta las que gustan de romper en su totalidad los convencionalismos. Pero, lo principal es la experiencia y el profesionalismo con el cual se organiza y ejecuta cada una de estas ceremonias, por ello, es un destino que cada vez se consolida más para este segmento de la industria de los viajes.

Foto cortesía: Couples Resorts

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