Jamaica como destino para lunas de miel

La luna de miel es la oportunidad perfecta para celebrar la boda en intimidad, dejando de un lado el estrés acumulado de meses que generaron los preparativos y la propia jornada de  la ceremonia.  Igualmente, es un viaje único y especial para la pareja, por ello, no  hay que escatimar en organizarlo y dedicarle más dinero que un escape normal.

¿Cuáles son los destinos idóneos para lunas de miel?  La respuesta se dirige a aquellos que sean acordes con los gustos de cada pareja, sin duda, acompañados con una serie de ingredientes generales que no pueden faltar para que se convierta en un recuerdo placentero.

Dentro de esa lista de destinos mágicos Jamaica no puede faltar por el conjunto de bondades, basta consultarle a cualquier agente de viajes para que así lo ratifique.  Aquí les presentamos la lista de razones por las cuales es una isla candidata para  su visita en ese escape tan especial para dos.

Alojamientos ideales para el amor  
En una luna de miel, la hotelería tiene que ser de calidad con servicios especiales para los novios, con rincones y detalles que inviten a la intimidad y al romanticismo.

Con los ojos cerrados, Jamaica ofrece una amplia gama de servicios, sobre todo en sus seis áreas principales de resort que son Kingston, Montego Bay, Negril, Ocho Rios, Port Antonio y la Costa Sur:  hoteles cinco estrellas, villas con estilo individual y perfecta privacidad,  hotelitos más íntimos y hasta casas de campo o penthouses frente al mar.

Es fundamental investigar o solicitar al agente de viajes información de los paquetes y programas especializados para la estadía de recién casados en cada una de las propiedades, porque la imaginación de la hotelería se encargará, dependiendo de sus ofertas, de colocarles una botella de champaña  en la habitación, de prepararles una cena romántica a la luz de las velas o regalarles una excursión.

Máxima relajación
Después del estrés de la boda y del viaje, lo primero que debe hacer una pareja de recién casados es relajarse y, sin duda, nada como un spa para dejar las tensiones corporales a un lado. Ahora, es que la experiencia de spa en Jamaica no solamente se trata de un simple masaje, el que quiere puede sumergirse en un total estado de relajación con tratamientos con preparaciones únicas en su estilo que combinan ingredientes orgánicos y autóctonos junto a métodos de maestros de la estética y salud de todas partes del mundo; este es el caso del spa del Ritz Carlton en Montego Bay.

Inclusive, hay alternativas de suites dentro del área de spa como en el caso de la propiedad Half Moon en Montego Bay, en la cual se ofrecen directamente tratamientos dentro de la habitación, personal para el entrenamiento y un baño propio para disfrutar de la cromoterapia.

Como un spa es un servicio que no todos los hoteles ofrecen, es bueno investigar u organizar previamente con el asesor de viajes de las alternativas que se pueden disponer para los interesados.

Una geografía de ensueño
Lo primero que se busca en una luna de miel es la visita a parajes exóticos o sitios que ofrezcan parajes naturales de  gran belleza. En ese sentido, Jamaica tiene una mezcla interesante que no se queda simplemente en sol, arena y mar.

Por su supuesto,  playas para todos los gustos sobran, desde las populares hasta los sitios fuera de las típicas rutas turísticas, como es el caso de Shanshy Beach y Ras Johnson’s Rach. Lo importante es escoger los puntos a visitar en función de los intereses de la pareja: si desean un sitio tranquilo o con mucho ambiente, si quieren practicar snorkeling o buceo, si buscan  vivir una experiencia  en la cual el glamour y el lujo sean los protagonistas o, por el contrario, que la opulencia esté definida por la riqueza de  los paisajes naturales.
¿Qué zonas de playa a escoger, de acuerdo a los gustos de la pareja? Aquí van las referencias.

Duncans: dentro de esta ciudad se encuentra Silver Sands, para muchos la mejor franja de playa de la isla. Parte de ella pertenece  a zonas privadas para quienes alquilen villas, pero, en su lado oeste se encuentra Fisherman’ Beach,  con una interesante vida cultural entre artistas, artesanos y locales.

Island Village: una de las más recientes atracciones de Jamaica que combina el encanto del mar con lagunas, colorida flora y una exhibición interactiva de reggae.

Treasure Beach: seis millas de corales coloridos y a veces arenas negras, ensenadas privadas y costas rocosas.

Winnifred Beach: perfecta para hacer snorkeling.

Runaway Bay: una zona en la cual se  combinan  hoteles de lujo, campos de golf y villas privadas.

Dunn’s River Falls & Park: área turística cien por ciento, famosa por sus ríos y manantiales que complementan  la belleza de sus playas.

Bloody Bay: con resorts de cadenas internacionales de la altura de SuperClubs, RIU, y otros.

Rio Nuevo Wall: arrecife ubicado al oeste de Rio Nuevo, a cierta distancia de la costa de Jamaica Beach en Ocho Rios. Uno de los mejores lugares para el buceo con 25 pies de profundidad y donde se puede disfrutar de barracudas, tortugas marinas, peces loro, y fauna marina tropical dentro de las formaciones coralinas montañosas.

Lime Cay: a quince minutos en bote desde Port Royal se ubica esta playa, una de las más bellas de Jamaica.

James Bond Beach: espectacular playa rodeada de agua cristalina con un telón de fondo más impresionante aún, debido a  las exuberantes montañas de St. Mary que se desembocan en el mar.

Blue Lagoon: laguna totalmente natural,  producto de la depresión muy inclinada de terrenos calizos, alimentada por manantiales naturales sumergidos en 56 metros de profundidad, aproximadamente; esta condición es la que logra esa gama de azul en su superficie que se  contempla a lo largo de un día soleado.  Su belleza adquiere fama internacional puesto que allí se grabó parte de la famosa película de los años ochenta La Laguna Azul.

Alligator Pond: el punto de pesca más importante de la isla, y el mejor lugar  para el disfrute de la comida del mar.

Doctor’s Cave Bathing Club:  se hizo famosa por sus aguas de poderes curativos.

Pero,  Jamaica no se queda solamente en  hermosas playas  de estampas, sino que cuenta con paraísos para los amantes de la vegetación tropical y las flores coloridas. De hecho, para muestra un botón: St. Ann, en la región de Ocho Rios, llamada también la  parroquia jardín. Un paseo por sus jardines revela lugares esculpidos por el hombre utilizando la naturaleza para mostrar plantas exóticas, ecosistemas de selvas tropicales rebosantes de especies de helechos, cascadas, ríos, mariposas y pájaros.

En este sentido, los jardines recomendados a visitar son Coyaba River Garden (que cuenta con un museo  con artesanía de los arawakos, sus antiguos habitantes), Cranbrook Flower Forest y Shaw Park Gardens (con un imponente mirador de la zona).

Un toque cultural y de historia
Al visitar tierras ajenas a las nuestras siempre se genera curiosidad por entender la cultura y las costumbres del otro y, sin duda, los atractivos históricos y culturas ayudan a  adquirir ese conocimiento; sin embargo,  a menos de que se trate de un matrimonio formado por  historiadores o antropólogos, una luna de miel no debe convertirse en un periodo de  jornadas pesadas de visitas a museos y monumentos.

Jamaica es un destino que, sin agobiar, nos ofrece muestras interesantes de arte y arquitectura, gracias a múltiples culturas que en ella han convivido a lo largo de su historia. Por ello, en diferentes rincones el visitante encontrará majestuosas mansiones,  casas de ciudad al estilo Georgiano –tendencia  que se dio entre los años 1720 y 1840 en países de habla inglesa inspirada en la vuelta de las obras clásicas-, y elegantes fachadas  en un estilo español.

Por su parte, museos y galerías presentan exposiciones tanto permanentes como itinerantes, y los artistas suelen acoger muy bien en sus propios estudios a visitantes que se muestren interesados en hacerlo. Las artes escénicas florecen por doquier, dando muestras de teatro y música que presentan géneros tan variados como el rock, el reggae, el jazz y el dancehall.

Sin duda, siendo Jamaica la cuna del ícono del rey del reggae, no puede faltar un paseo hacia Nine Mile donde se localiza la que fuera  la casa de Bob Marley, bajo la guía de un auténtico rastafari, quien narrará historias de la niñez y la carrera musical del intérprete; en el recorrido se mostrará la  Mount Zion Rock, donde Bob Marley meditaba y descansaba y a la que inmortalizó en  la canción Talking Blues. El recorrido finalizará en el mausoleo, donde muchos encienden velas y meditan calladamente, dando la vuelta a su famosa tumba, donde descansa junto a su madre.

Para organizar y obtener una referencia de cómo visitar estos sitios de riqueza histórica y  o cultural de acuerdo a los intereses de los lunamieleros, se recomienda la visita a las páginas web www.visitjamaica.com, www.jamaicamia.com y www.minhajamaica.com, esta última en portugués.

Diversión  y cero presión!
En una luna de miel las actividades para la relajación y la diversión en conjunto son importantes con el consentimiento de ambas partes o, en casos de existir diferencias, que se logre la combinación de los gustos para equilibrar que cada uno disfrute de su hobby y ceda, a su vez, compartiendo con el interés del otro.

Eso sí: cero de actividades estresantes, que ya se tuvo suficiente con la corredera antes de la boda…

Las selvas tropicales, las colinas onduladas y las playas de fina arena le brindan a  Jamaica una versatilidad y una variedad de actividades que es difícil no encontrar  una o varias para cada pareja. Sin duda, los deportes acuáticos como la navegación, el buceo y la pesca no pueden faltar en la lista, mas cuando hay arrecifes con barcos hundidos e infinidad de peces tropicales variados gracias a las cavernas de coral, los túneles y cañones; inclusive,  el nado con delfines también es otra posibilidad.

Para quienes gustan de excursiones, caminatas por la montaña y de la práctica de rafting, variedad de montañas con espectaculares cascadas, manantiales con aguas terapéuticas y ríos de rápidos  para la práctica de rafting, tiene su paraíso asegurado en Jamaica, especialmente en sitios como Martha Brae y Rio Grande. La palabra paseo  tiene muchas connotaciones: caminatas en la playa, safaris,  pasear en cuatriciclo por la montaña o volar en globo.

Los amantes del golf no solamente tienen posibilidad de practicarlo y  de coordinar programas especiales de estadía para su interés sino que, para experimentar la máxima emoción, ya no tienen que buscar más opciones en el Caribe: el Tryall Club  les ofrece 6 mil 221 yardas  en un campo de 72 par, lugar que ha atraído a  los jugadores líderes y  ha albergado torneos de la talla de Johnnie Walker World Championships.

Ya sea que los recién casados quieran hacer realidad la típica estampa romántica de un paseo a caballo por la playa o  bien para las parejas inclinadas al mundo ecuestre,  Jamaica ofrece  variadas opciones para un momento que, definitivamente,   es para el disfrute.

Dependiendo de los intereses, los lunamieleros pueden solicitar o disfrutar de los servicios brindados por como  Chukka Caribbean Adventures en Ocho Rios, www.chukkacaribbean.com; Caymanas Track Ltd en Portmore, www.caymanasractrack.com; Hooves Ltd. en St. Ann, www.hoovesjamaica.com; Trails Plantation Ride en Ocho Rios, tourwise.org; Braco Stables Horseback Ride n’ Swim en Duncans, www.bracoestables.com; Rocky Point Stables at Half Moon, Montego Bay, www.halfmoon.rockresorts.com/activities/equestrian.asp

No es una exageración concluir entonces que Jamaica no debe faltar en la lista de destinos idóneos para lunas de miel  porque cumple con todas las condiciones que se necesitan, resumidas en un paraíso natural  que ofrece diversión y relajación, sin escatimar en detalles para consentir a una pareja en el viaje más especial de sus vidas.

Escribe un comentario