Jamaica en Helsinki: el día en que David venció a Goliat

RHODEN
George Vincent Rhoden fue el primer jamaicano en ganar dos medallas de oro para nuestro país en una edición de las Olimpiadas

Ocurrió en Helsinki, Finlandia, en los XV Juegos Olímpicos de 1952. Jamaica participaba por segunda vez en la reina de las competencias, luego de un exitoso debut en Londres (1948), protagonizado por los corredores Arthur Wint y Herb McKenley, quienes lograron atesorar tres medallas: oro y plata en 400 metros planos –respectivamente- y una plateada para Wint en los 800 metros.

A la capital finlandesa viajaron ocho atletas para representar a la pequeña isla. Cinco velocistas (Wint, McKenley, George Rhoden, Les Laing y Byron LaBeach), una corredora (Hyacinth Walters), una competidora en salto largo (Kathleen Russell) y un ciclista (Ken Farnum).

El abanderado fue Wint (también el de mayor edad, con 32 años). El más joven era LaBeach, con 21.

El lunes 21 de julio, los jamaicanos vieron frustradas sus aspiraciones de obtener una medalla de oro en los 100 metros lisos, cuando McKenley llegó segundo con un tiempo de 10.80, detrás del estadounidense Lindy Remigino (10.79), y tuvo que resignarse con la de plata.

No obstante, otras fechas decisivas del torneo estaban por llegar para Jamaica: el viernes 25, cuando se disputaría la final de los 400 metros, y el domingo 27, día fijado para la última carrera del relevo 4×400.

En los 400, no solo Wint y McKenley defenderían sus títulos de campeón y subcampeón olímpicos, sino que además correría Rhoden, de 25 años, quien se despuntaba como favorito, pues poseía desde 1950 el récord mundial de la distancia (45.8 segundos), que le había arrebatado precisamente a su compatriota McKenley.

Rhoden también venía de ganar seis medallas (2 de oro, 2 de plata y 2 de bronce) en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla (1946) y Guatemala (1950), y de hacer una impresionante campaña entre 1949 y 1952, en su época de estudiante en la universidad de Morgan State, Estados Unidos.

Tras la largada, el entonces campeón Wint tomó la delantera rápidamente -algo inusual en él- pero no pudo mantener el ritmo, lo que aprovechó Rhoden para pasarlo antes de la recta final. Sin embargo, poco antes de la llegada, McKenley apuró el paso y alcanzó a Rhoden justo en la meta, aunque el esfuerzo no fue suficiente para el subcampeón, que perdió la medalla dorada por 11 décimas de segundo. Al final, su joven contrincante obtuvo el oro con 46.09 (nuevo récord olímpico) y McKenley detuvo el cronómetro en 46.20, para lograr la presea plateada. El bronce fue para el estadounidense Ollie Matson (46.94). Wint llegó quinto.

Apoteosis jamaicana

El domingo 27, los corazones de toda Jamaica estaban en vilo. Ese día, su equipo se enfrentaría al todopoderoso EEUU en el relevo 4×400 metros. El resto del mundo también permanecía expectante, pues se reeditaba la lucha entre David y Goliat.

Arthur Wint, George Rhoden, Herb McKenley y Les Laing derrotaron a EEUU e implantaron un récord mundial en el relevo 4x400 de las Olimpiadas de Helsinki (1952)
Arthur Wint, George Rhoden, Herb McKenley y Les Laing derrotaron a EEUU e implantaron un récord mundial en el relevo 4×400 de las Olimpiadas de Helsinki (1952)

Por Jamaica correrían, en este orden: Wint, Laing, McKenley y Rhoden. Por los norteamericanos, las estrellas Ollie Matson, Gerrard Cole, Charles Moore y Malvin Whitfield.

Unas 50 mil personas abarrotaban el Estadio Olímpico de Helsinki. El silencio -sepulcral antes de la partida- fue roto por la detonación que dio inicio a la esperada carrera.

En el primer tramo hubo una reñida pugna entre Wint y Matson, quienes entregaron los testigos a Laing y Cole justo a los 46.8 segundos. Cole (45.5) ganó un segundo y medio de ventaja sobre Laing (47.0) y todo parecía decidido a favor del coloso del norte. Pero el siguiente relevo estaba a cargo de McKenley, quien, inspirado, galopó con el alma para hacer un sorprendente parcial de 44.6 (considerado hasta hoy como uno de los mejores individuales de la historia del atletismo) para igualar y rebasar a Moore, quien cronometró 46.3.

1)Momento en que Herb McKenley le entrega el testigo a George Rhoden en la final del relevo 4x400 metros el 27 de julio de 1952
Momento en que Herb McKenley le entrega el testigo a George Rhoden en la final del relevo 4×400 metros el 27 de julio de 1952

El duelo final puso de pie a los espectadores. Rhoden recibió el testimonio de McKenley con una ligera ventaja y arrancó como un misil, seguido de un Whitfield decidido a darle guerra. Fue una vuelta al circuito en la que no hubo tregua entre ambos velocistas. Al final, ambos hicieron 45.5, pero el jamaicano cruzó primero la meta y la historia deportiva cambió: el gigante norteamericano había sido derrotado por apenas una décima de segundo y Jamaica impuso un récord mundial de 3:03.9, contra 3:04.0 de EEUU. Los alemanes –considerados adversarios difíciles- llegaron terceros, con 3:06.78. (Ver video de la carrera en https://youtu.be/vZ2lw7dXHhM)

La reacción en Kingston y toda la isla al enterarse de la noticia casi provocó un terremoto. La gente salió a las calles a celebrar estrepitosamente, como en cualquier nación aficionada al fútbol que hubiera conquistado un mundial. El gobierno decretó feriado el lunes y esa noche muy pocos durmieron ocho horas en Jamaica.

Los atletas, recibidos como ídolos, trajeron de vuelta cinco medallas: dos de oro y tres de plata.

El récord mundial de 4×400 estuvo vigente durante ocho años. Fue superado en las Olimpiadas de Roma, en 1960, por un nuevo equipo de EEUU, con 3:02.2.

George Rhoden –nacido en Kingston el 13 de diciembre de 1926- fue el primer jamaicano en lograr la histórica hazaña de ganar dos medallas de oro para nuestro país, en una edición de las Olimpiadas.

Hoy, con 89 años, aún vive para contarlo.

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