Ocho Ríos y Runaway Bay

Ocho Ríos y Runaway Bay están en el mismo corazón de la región de la costa norte, definida por acantilados poblados de helechos y por cascadas, no lejos del sitio donde Colón desembarcó por primera vez hace más de 500 años. Sorprendido por la belleza del lugar, el Descubridor dijo: “Esta es la más hermosa isla que jamás se haya visto”.

Hoy vienen visitantes de todos los rincones del mundo para realizar sus propios descubrimientos, que combinan las atracciones de uno de los más populares puntos de escala del Caribe con el espléndido espectáculo del jardín que rodea a la Parroquia de Santa Ana.

Actividades Deportivas
Desde el museo al aire libre de Columbus Park en la Bahía del Descubrimiento (Discovery Bay), hasta el soñoliento asentamiento de Oracabessa, se extiende una deslumbrante secuencia de bahías intensamente azules, encantadoras aldeas de pescadores, y arenosas ensenadas, a todo lo largo del accidentado litoral, que atrae a los entusiastas de los baños de sol, la natación y los deportes acuáticos.

Más allá de los grandes resorts y campos de golf de Runaway Bay, hay paseos en barco, para pescar, equitación y polo. Chukka Caribbean Adventure Tours ofrece paseos en trineos tirados por perros, zip lining, paseos por los ríos y excursiones por la frondosa floresta tropical en vehículos todo terreno.

En el área de Ocho Ríos, siempre resulta divertida la experiencia de nadar con los delfines en Dolphin Cove, donde estas extraordinarias criaturas son entrenadas y se mezclan felices con los visitantes. Aunque fácilmente pueden traspasar el límite que les separa del mar abierto, los delfines prefieren quedarse en este bien atendido hábitat en compañía del amable personal de Dolphin’s Cove.. Otras especies que llaman la atención del visitante son los tiburones, rayas, iguanas, culebras y aves exóticas Artesanias y el café Blue Mountain pueden ser comprados en este lugar. Es posible conseguir más productos en Ocho Rios Craft Park,  y en las tiendas libres de impuestos  abundan los artículos de lujo.

Bellezas Naturales
Una de las atracciones naturales más conocidas de Jamaica es la Cascada de River Dunn, con una dramática caída de 600 pies (183 metros). Uno de los puntos culminantes de cualquier viaje a Ocho Ríos es un cuidadoso ascenso por los distintos niveles de piedra caliza de esta cascada, para terminar nadando en la playa situada abajo. A los visitantes se les recomienda hacer este ascenso con un guía autorizado.

El recorrido de tres millas en auto a través de Fern Gully (el Barranco de los Helechos) permite admirar desde muy cerca helechos hasta de 30 pies de alto (9 metros), y otras plantas exclusivas de Jamaica. Los Jardines de Shaw Park ofrecen vistas espectaculares de la costa, y una inmensa variedad de árboles, arbustos y flores autóctonas. Y el Jardín y Museo del Río Coyaba, en otro frondoso enclave tropical, nos deja conocer un poco más la cultura indígena taíno-amerindia de Jamaica.

La caña de azúcar, el café y los bananos se han cosechado abundantemente desde el siglo XVIII en Prospect Plantation, donde hoy se ofrecen “tours” y excursiones a caballo. Más hacia el este, Harmony Hall es una restaurada mansión victoriana, con una galería de arte donde pueden comprarse algunas de las más finas piezas artísticas y artesanales que puedan encontrarse en Jamaica. La fábrica de Wassi Art también merece una visita, para ver el proceso de producción y pintura de la cerámica. Además, en la sala de exhibición, puede comprarse una vasta selección de piezas.

Explorando los Alrededores
En la Bahía de Santa Ana, el Seville Great House & Heritage Park incluye artefactos que se han excavado en la colonia de Sevilla La Nueva, fundada en 1509 por el hijo de Cristóbal Colón.

La pequeña villa de Nine Miles es el lugar de nacimiento de Bob Marley, y el sitio donde se halla su mausoleo. Su cumpleaños se conmemora allí anualmente el 6 de febrero, atrayendo a cientos de visitantes a la isla.

En el pueblo de Oracabessa, y cerca de la Playa de James Bond, está Goldeneye, que otrora fuera la residencia de Ian Fleming. Hoy se ha convertido en un exclusivo resort de villas.

Firefly (La Luciérnaga) es un sitio que no pueden perderse los admiradores de Noel Coward. Construida en la cima de una colina que antaño fuera un mirador para el infame pirata Henry Morgan, esta casa fue el lugar favorito de Coward, donde atendía a cuerpo de rey  a sus amigos. Las invitaciones a este sitio eran muy codiciadas dentro del glamoroso círculo de amigos que lo frecuentaban. Ahora la mansión está abierta a los visitantes, y en ella se celebran algunos eventos especiales. Es un lugar maravilloso para un paseo nostálgico y para disfrutar del té de las cinco.

Vida Nocturna
Una vez que cae la noche, un paseo en canoa por el Río Blanco (White River), alumbrado con antorchas, puede convertirse en una excepcional experiencia, que incluye un espectáculo folclórico, cena y bar abierto. Un cena estupenda en un entorno exotico puede ser disfrutada en restaurantes como en  The Ruins y en el Almond Tree. En Evita’s, el menú ofrece especialidades únicas que combinan la cocina jamaiquina e italiana. Y Margaretville  se mantiene abierto casi hasta el amanecer.

Alojamiento
Las opciones de hospedaje varían, desde opulentos resorts conocidos por su privacidad e impecable servicio, hasta hoteles donde todo se incluye bajo un mismo precio, y otros de precio más modesto, ubicados en agradables lugares  frente al mar. El mayor hotel de Jamaica para convenciones, el Sunset Jamaica Grande Resort and Spa, se encuentra aquí.

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