Port Antonio

Anidado entre dos bahías gemelas, en el arco nordeste de la isla, donde las laderas de montañas envueltas en niebla descienden hacia el mar, Puerto Antonio cobra vida entre los verdes matices de palmeras y helechos y los intensos amarillos y rojos de su flora tropical. Para Errol Flynn, que llegó en su yate y decidió convertir a Port Antonio en su segundo hogar, esta área era el paraíso en la tierra, descripción de la que se hicieron eco muchos visitantes sucesivos, que han descubierto cómo esta zona de Jamaica continúa atrayéndoles año tras año. Patricia Wymore, viuda de Flynn, se quedó en la isla donde aún sigue viviendo.

Orquídeas, bananos y palmeras crecen profusamente aquí. Varias especies de orquídeas son exclusivas de esta región. Las cascadas forman estanques bordeados de helechos. Y algunas de las villas más elegantes y encantadores hoteles pequeños están escondidos en las vertientes de los montes, desde donde se divisan las azulísimas aguas de íntimas caletas.

Un Imán para las Celebridades
Fundada en 1723 como capital de la Parroquia Portland, la ciudad de Port Antonio era hacia fines del siglo XIX el más importante centro de Jamaica para el cultivo y exportación del banano. Los primeros visitantes  que disfrutaron de la Parroquia llegaron en las embarcaciones con  las que se comerciaba el banano.   Uno de los primeros hoteles de la isla, el Titchfield, con 400 habitaciones,  se construyó en Port Antonio a comienzos de 1900, y pronto atrajo a los ricos y famosos de la época, entre ellos a Rudyard Kipling, Randolph Hearst y J.P. Morgan, Jr.

Arquitectura y Arqueología
Entre los puntos arquitectónicos sobresalientes de la región, deben mencionarse las ruinas de Folly, una famosa mansión construida con la poco atinada mezcla de concreto y agua de mar, y Fort George, una fortaleza británica del siglo XVIII cuyos cañones aún siguen apuntando al mar. En las Cuevas de Nonsuch, donde se han hallado raros fósiles y reliquias taínas, las antiguas estalactitas y estalagmitas forman un impresionante escenario.

Relajamiento  o Actividad
En Port Antonio la vida se mueve a un ritmo más lento que en el resto del país, de modo que hay más tiempo para disfrutar de la natación, el snorkeling y el buceo submarino en la rutilante Laguna Azul (Blue Lagoon), alimentada por manantiales de agua dulce y con una profundidad que, según se dice, llega a los 200 pies (60 metros). Una actividad muy popular es el deslizarse por el Río Grande, en un paseo de dos horas en una balsa de bambú  para dos personas. Y un viaje a la Cascada Somerset, en el Río Daniels, ofrece la oportunidad de sumergirse en las refrescantes y vigorizantes aguas de una garganta que se ha formado en la roca natural, con la recompensa adicional de un buen restaurante que hay en el sitio.

La vida de playa, en todo este sector de la costa, es sumamente serena y relajada, y la Ensenada del Francés (Frenchman’s Cove) es un sitio favorito de los amantes de los baños de sol. Las olas en Boston Beach son lo bastante altas como para que pueda practicarse el surfeo. Tradicionalmente se relaciona este sitio de Boston Beach como una de los localidades de Jamaica donde se más  se ha desarrollado la técnica de cocina ‘jerk’. Sus habitantes afirman que este es uno de los mejores lugares que hay en la isla para deleitarse con las carnes secas.
Los  visitantes que buscan mayor actividad pueden hacer caminatas para disfrutar de la naturaleza  a través del Valle del Río Grande. Blue Mountain Bycicle Tours ofrece excursiones en bicicleta a través de la cadena montañosa Blue Mountain Range, donde se encuentra la cima más alta de Jamaica. También se puede visitar el  histórico asentamiento que se remonta al siglo XVIII de los cimarrones (Maroons) en Moore Town, uno de los primeros es ser establecidos en el Nuevo Mundo.

Las aguas que rodean a Port Antonio brindan algunas de las mejores oportunidades para la pesca en mar abierto cerca de la costa de Jamaica, donde abundan el pez aguja; el atún; el pez rey de gran tamaño (kingfish), que habita las aguas cálidas del Caribe y el Atlántico, y el pez conocido en inglés como dolphin, llamado dorado en muchos países hispanoparlantes. El Torneo Internacional del Pez Aguja (International Marlin Tournament) se celebra anualmente en estas aguas, en el mes de octubre.

Irresistibles pequeñas tiendas   salpican toda la ciudad, y el Musgrave Market está lleno de artesanías locales.

Desarrollo del Ecoturismo
Las extraordinarias bellezas naturales de Port Antonio atraen a los amantes de la naturaleza y a viajeros que buscan un retiro rústico, lejos de la agitación y la incesante presión de los negocios en el siglo XXI.

Esta es una región donde el bambú y los bananos crecen en las márgenes de las carreteras, y se ha desarrollado una conciencia ambiental de apoyo a un floreciente ecoturismo.

Un Paseo en “Ferry”
A la isla conocida como  Navy Island, enclavada entre las dos bahías de Port Antonio, puede llegarse por ferry. Hubo una época en que esta isla era propiedad privada de Errol Flynn, y en ella se ofrecían fiestas bastante alocadas con figuras de Hollywood.

Alojamiento
En Port Antonio hay desde suntuosos resorts hasta pintorescas cabañas rústicas rodeadas de frondosos jardines, de modo que siempre hay algo accesible para todos los presupuestos. Entre otras opciones se encuentran varias mansiones que se ofrecen en alquiler.

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