Cocina

La historia de Jamaica se refleja claramente en los alimentos que comen los jamaiquinos. Cultivado originalmente por los arahuacos, el casabe se usa hoy en el bammie, una especie de “barquillo” tostado y aplanado que se come con pescado. Los cimarrones inventaron una forma de sazonar el cerdo y cocinarlo a fuego lento, a la que le llamaron jerking. Hoy los visitantes pueden saborear tanto el pollo como la carne cocinados en ese estilo. Además, para alimentar bien a los esclavos sin gastar mucho, se trajeron de Africa  el ñame y el fruto del árbol del pan del Pacífico Sur.

Para mejor preservar las carnes y pescados, se les añadieron especias y ajíes, y se crearon sazones únicas, como la renombrada Salsa Pickappeppa. El plato nacional de Jamaica es el pescado a la sal con ackee, con una sazón ligera. El ackee, originario de Africa Occidental, es consumido casi exclusivamente en Jamaica. Por influencia de China e India, se introdujeron en el menú nacional los tallarines y el curry, y el Kingston moderno se precia de sus restaurantes del Líbano y Corea. Más de tres siglos de dominación británica aseguraron la permanencia de los platos asados y estofados que trajeron los ingleses, y las comidas favoritas de Estados Unidos, como las hamburguesas y la pizza, que se encuentran hoy en cualquier lugar de Jamaica.

En Jamaica abundan las frutas nacionales y las exóticas, incluyendo el mango; la piña; los cítricos; la papaya; los bananos; las manzanas otaheite (palabra que significa “de Tahití”) que, más que manzanas propiamente dichas, se parecen a las ciruelas, y la guanábana. Estas frutas pueden comerse frescas o combinadas en postres, como el llamado matrimony, que es una ensalada de frutas endulzada con leche condensada.

Escribe un comentario